La señora Rius: un mito de la prostitución en Barcelona

Domingo, 12 de Abril de 2026

Hablar de la señora Rius implica adentrarse en la apasionante biografía de una de las figuras más controvertidas y conocidas del imaginario nocturno de Barcelona. Identificada como Lydia Artigas Peña, su nombre profesional quedó asociado durante décadas al mundo de la prostitución en la capital catalana y a una forma muy concreta y particular de entender la vida marginal, discreta y a la vez profundamente conectada con la historia social de la ciudad.

La notoriedad de este fascinante personaje adquirió mayor relevancia pública con la publicación del libro La sra. Rius de moral distraída. Firmado por el periodista Julià Peiró en 2008, este libro da fe de cómo esta mujer que fue prostituta y que, con el tiempo, llegó a regentar algunas de las más célebres casas de citas de Barcelona.

A esta trabajadora sexual y, después, madame dedicamos este artículo. En él hablaremos de sus orígenes y de la evolución social y cultural de la época. Haremos hincapié en el ambiente propio del lado oculto del Barrio Chino y revelaremos algunas anécdotas y curiosidades de la biografía y de la carrera profesional de esta histórica profesional de la prestación de servicios sexuales en Barcelona.

La señora Rius

¿Quién es la señora Rius?

La figura de la señora Rius se ha presentado habitualmente como la de una antigua prostituta de Barcelona que, con el paso del tiempo, llegó a gestionar su propio negocio de prostitución.

Si buceamos en la red, veremos cómo el nombre de esta madame barcelonesa aparece vinculado a un largo listado de entrevistas, reportajes, crónicas y a las citadas memorias firmadas por Julià Peiró y que ayudaron a convertirla en una mujer conocida más allá de los círculos privados de la ciudad condal en los que se había desarrollado su vida.

Nacida el 31 de diciembre de 1938, Lydia Artigas empezó muy joven en la prostitución, pero con el tiempo pudo dirigir y organizar su propio burdel en Barcelona, lo que le permitió conocer a algunos personajes célebres. De ellos habló en alguna de las múltiples entrevistas que se le realizaron con motivo de la publicación de La sra. Rius de moral distraída y de algunas de ellas hablaremos en otro apartado de este artículo.

Lydia Artigas

La señora Rius y la historia del Barrio Chino de Barcelona

No se puede hablar de esta mítica trabajadora sexual sin hacer referencia al antiguo Barrio Chino de Barcelona. Integrado hoy en el Raval, el nombre este barrio barcelonés estuvo durante buena parte del siglo XX asociado al concepto de marginalidad.

Hablar del Barrio Chino era hablar de pobreza, delincuencia, vida nocturna y prostitución. Todo ello concentrado en un espacio delimitado por las Ramblas, el Paralelo, la calle Hospital y la zona de las Atarazanas. Es decir: la zona del actual Raval más cercana al puerto.

A este espacio portuario y marginal se le dió por primera vez el nombre de Barrio Chino en 1925. Fue en el primer número de un semanario llamado El Escándalo y el responsable de dicho "bautizo", el periodista y dramaturgo Francisco Madrid. Al llamarlo así, Madrid comparaba el Distrito Quinto barcelonés con el Chinatown neoyorquino. Uno y otro, salvando las distancias, abarcaban los bajos fondos de la ciudad.

Entre los mitos asociados a este barrio destacaba especialmente el de que podías recorrerlo saltando de burdel en burdel. No en vano, a principios del siglo XX, la ciudad condal pasaba por se la ciudad europea con más prostíbulos. La existencia de casas de putas como Madame Petit, que fue, en su momento, la más célebre y lujosa de la ciudad daban razón de ser a ese mito y a esa fama.

Quien tenga memoria recordará aún las múltiples prostitutas del Barrio Chino que, apostadas en las calles y esquinas del barrio, esperaban que algún cliente las reclamara. Quien conocieron la Barcelona anterior al huracán del 92 saben seguramente de qué hablamos.

Sin entender ese ambiente no podemos entender a una figura como la de la señora Rius. Barcelona, iniciados los años 50, aún no se había recuperado del mazazo de la Guerra Civil. La postguerra se alargaba de forma casi agónica y el despegue económico estaba aún por llegar. En un ambiente en el que que la pobreza y la necesidad estaban a la orden del día, la prostitución era una salida profesional para muchas mujeres. Para Lydia Artigas lo fue. En aquel momento aún no era la señora Rius, pero el mito se estaba empezando a forjar y su nombre iba a ser clave para conocer la prostitución de lujo en Barcelona.

Prostitución Barrio Chino

Por qué La Señora Rius sigue despertando interés

La señora Rius ronda ahora los 90 años. ¿Por qué sigue desperando interés? Los motivos pueden ser varios. Por un lado, los personajes reales que encarnan o han estado en contacto con la cara menos visible de una ciudad o de una sociedad siempre ejercen una fuerte atracción sobre aquellas personas que desean conocer en profundidad esa ciudad o esa sociedad.

Por otro lado, la historia de esta mujer se mueve en una zona en la que confluyen el testimonio personal, la leyenda urbana y el retrato de una ciudad en la que la moral pública y la vida privada de algunos de sus habitantes fueron muy distintas.

Dicho de otro modo: en la Barcelona del Congreso Eucarístico, la ciudad que llenó sus calles de sacerdotes y fue una manifestación multitudinaria y pública de fe católica, no eran pocos los maridos que, dejando aparcada momentáneamente una imagen llena de dignidad y aparente honorabilidad, se iban a echar una canita al aire por alguno de los prostíbulos más o menos reconocidos de la ciudad. Y es que, como dijo alguien, la jodienda no tiene enmienda, y el sexo y el deseo de disfrutar de él es uno de estímulos más potentes para el ser humano.

Además, la figura de la señora Rius, tal y como se la ha visto en entrevistas, reportajes y piezas de divulgación, es la de una mujer sin pelos en la lengua, alguien que habla sin rodeos sobre un mundo que habitualmente permanece oculto y que, por tanto, resulta muy atrayente.

La forma directa y desacomplejada de esta antigua madame de Barcelona de explicar anécdotas y experiencias de su vida profesional ha contribuido a que muchas personas la busquen no sólo para saciar su morbosa curiosidad, sino también para entender mejor cómo funcionaban determinados códigos sociales económicos y sexuales en la Barcelona de aquellos años.

Al hablar de todo ello, en el apodo profesional de Lydia Artigas confluyen una persona real y un símbolo. Por eso, todavía a día de hoy, no son pocas las búsquedas en internet de usuarios que quieren saber quién fue la señora Rius o qué hizo la señora Rius.

A esa respuesta podemos contestar brevemente que fue una prostituta de Barcelona que con los años abrió su propio prostíbulo y tuvo a otras trabajadoras sexuales trabajando para ella, pero seguramente eso no bastará para entender por qué la señora Rius es un mito todavía hoy. Para entender su estatus mítico hay que conocer algunas de las cosas que en diferentes entrevistas ha contado sobre algunos de los clientes de su burdel. Entre ellos podemos encontrar a figuras del cine como Orson Welles, artistas como Salvador Dalí o escritores como Camilo José Cela. De algunas de esas anécdotas contadas por la señora Rius vamos a hablar en el siguiente apartado.

Madame Señora Rius

Anécdotas profesionales de la vida de la señora Rius

La señora Rius ha dicho en alguna entrevista que el oficio de madame, su oficio durante varias décadas, es un oficio basado especialmente en la confianza y la seriedad. Eso lo había aprendido, antes de abrir su propio local, en una prestigiosa casa de putas de Barcelona que estaba ubicada en la calle de Sant Màrius, en el barrio de Sant Gervasi.

Ganado ese prestigio, un discreto burdel o una discreta profesional de la prostitución puede tener entre sus clientes a personajes célebres como los que hemos citado y de los que la protagonista de nuestro artículo ha contado suculentas anécdotas.

Por ejemplo: la señora Rius ha contado en alguna ocasión que conoció al director cinematográfico Orson Welles mientras éste rodaba Campanadas a medianoche. Rodada entre 1964 y 1965, la señora Rius tenía entonces 26 años. Es decir: debía encontrarse en el momento más explosivo de su belleza física. Ella, según ha afirmado en sus entrevistas, siempre ha recordado al que fuera marido de Rita Hayworth como un hombre de aspecto robusto, muy fumador y con una voz muy bonita.

De Salvador Dalí, por su parte, la célebre proxeneta no guardaba, en el momento de hacer sus declaraciones, un recuerdo demasiado agradable. Rius sostiene en sus entrevistas que el pintor de Figueres se comportaba con mucho aire de grandeza y que tenía comportamientos extravagantes (ponía huevos fritos en las nalgas de algunas chicas o las hacía bañarse en una piscina con judías blancas). Para Rius, Dalí era un hombre que no amaba a las mujeres y que mantenía con su mujer, Gala, una relación que bien podía ser calificada de "comedia".

Del Premio Nobel de Literatura Camilo José Cela, Rius ha contado que, en sus encuentros con él, el escritor gallego "se limitaba a masturbarse" mientras ella y otras mujeres rompían platos. Eso, afirmaba Rius, era lo que lo excitaba.

Por el burdel de la señora Rius, al decir de la propia madame, pasaron también otros célebres personajes como el rey Faisal de Arabia Saudí, el actor francés Jean Paul Belmondo, así como lo más granado de la sociedad barcelonesa.

Discreta y sabia, la señora Rius guarda muchos secretos y muchos nombres. El suyo sigue llamando la atención pues simboliza y resume una parte fascinante (aunque incómoda) de la historia social de Barcelona. Su figura remite a la intensa biografía de una mujer de carne y hueso, pero también a una época marcada por la doble moral y por una vida nocturna que se volvia marginal (aunque desenfrenada) en determinadas áreas de la ciudad como el Barrio Chino. Más allá de la prostitución callejera allí ejercida, el nombre de la señora Rius se asocia y quedará asociada por siempre a una prostitución de lujo consumida a lo largo de varias décadas por las capas más privilegiadas de la sociedad barcelonesa.

Anécdotas Señora Rius